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miércoles, agosto 22, 2007

ok, yo me quejo de que una amiga me avisó que en el instit(p)uto aranguré necesitaban, urgentemente, a alguien que diera clases de redacción, y me ofreció a mí (yo fui la ofrecida, no la escuela).
me quejo de que me levanté antes de las siete de la madrugada para llegar a una supuesta entrevista que ni siquiera se realizó. la mujer encargada, una tipa chaparra y pecosa en exceso (más bien empañada), se limitó a hacer preguntas como de compromiso, evidentemente porque tengo una perforación en el labio.
me quejo de que las dos sabíamos por qué no quiso darme el trabajo, ni se dignó a leer el currículum, y no fue capaz de sugerir que me quitara el arete o de perdida decirme directamente por qué no me daba trabajo, en lugar de salir con la mentirísima de que querían a alguien con dos años de experiencia, mínimo (la amiga que me ofreció al instieso trabaja ahí y de ninguna manera tiene esa experiencia).
me quejo también de que tuve que caminar muchamente para llegar al lugar ése feo.
finalmente y de lo que más me quejo, es de que la muy tarada y pretenciosa, seguramente se quedó pensando que me negó un favor y que yo iba toda necesitada e ilusionada porque quería trabajar en el instituto supernice. y en realidad no. nadie le hace favores a nadie cuando se trata de prestar un servicio y recibir un pago por ello. bueno, a veces debe pasar que sí, pero no era el caso.
ok, ok, me quejo de que la gente cree que tiene derecho a opinar (luego en una junta se dio el lujo de decir que está en contra de los aretes) sobre el cuerpo de las demás personas.
y de que nos guiamos mucho por las apariencias.
pero más de que me desperté temprano para esa babosada.

1 comentario:

M M dijo...

me quejo de que en los trabajos no quieren que los hombres tengamos el cabello largo